Uso de aplicaciones móviles, herramienta para adquirir seguros

Existen opciones diferentes a la de acudir directamente a una institución financiera o buscar a un asesor para adquirir un seguro. Ahora, lo más accesible y rápido para un cliente es realizar este proceso desde su celular.

 

El uso de los dispositivos móviles sigue en crecimiento. Según datos de FRISS, en 2018, 75% de los usuarios de Internet a nivel mundial ingresaron a la red por medio de sus celulares. Es por eso que las apps han permeado por las distintas industrias y sectores.

 

Respecto a los servicios financieros, las apps los han agilizado, dado que posibilitan realizarlos de manera remota y en horarios más flexibles.

 

En el caso de los seguros, las personas actualmente buscan productos que estén a un clic de distancia, sobre todo si son planes básicos de protección. En cambio, cuando se trata de productos complejos como planes de pensiones o seguros empresariales, los clientes continúan prefiriendo el asesoramiento personalizado y presencial.

 

Autoservicio y on-demand

Hasta cierto punto, consideramos normal que las apps móviles tomen la delantera en la adquisición de productos básicos, pero ¿podrían funcionar para la gestión de siniestros?

 

Gracias a la Inteligencia Artificial (IA) y al Internet de las Cosas (IdC), se podría monitorear el entorno de una persona asegurada para avisarle sobre un posible riesgo, revisar si tiene alguna cobertura que la proteja ante dicho suceso y darle la posibilidad de modificar personalmente su plan de seguro, es decir, un servicio on-demand.

 

Por ejemplo, si la persona va en su auto e incrementa la velocidad, advertir acerca del riesgo de accidentes, o bien, aprovechar el IdC en electrodomésticos para detectar un incendio o si el cliente está inconsciente.

 

Actualmente, existen apps que ofrecen estas soluciones:

  • InsureApp elabora coberturas personalizadas para sus clientes, recopilando información de su smartphone para analizar su estilo de vida.
  • Metromile es una app de smart driving que conecta el dispositivo móvil con el auto del cliente, permitiéndole comprobar el estado de salud de su vehículo, seguirlo por GPS e incluso examinar cómo ha gastado el combustible y cómo puede ahorrarlo.

 

Análisis de conversaciones grabadas

La detección de fraude puede optimizarse con el apoyo del análisis de conversaciones grabadas. De este modo, se pueden identificar señales de nerviosismo, vacilación o tensión en el cliente que reporta un siniestro.

 

Este sistema funcionaría como un complemento del canal personal de la aseguradora ya que, si se detecta una anomalía o sospecha en el análisis de voz, entonces el caso pasaría a una verificación humana más exhaustiva.

 

La tecnología presenta varias oportunidades para fortalecer al sector de seguros:

 

  • Optimizar sus actividades y procesos, sin dejar por completo de lado el canal humano.
  • Invertir en sistemas tecnológicos y apps móviles para brindar atención personalizada y eficiente para el cliente.
  • Incrementar la protección antifraude y mejorar el análisis de riesgo.

 

Si algo hemos aprendido durante la pandemia, es que es necesaria la renovación de las estructuras en el sector y llevar el mismo paso de la tecnología para no caer en la obsolescencia.

 

Fuente: FRISS, Ebook “Comparación de Canales de Distribución de Seguros”

 

leave a reply