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Resumen de noticias…

 AMIS impulsará inclusión de microseguros.

El Economista – Primera – Pág. 4-5, Paulina Gómez / Elizabeth Albarrán, 07 de mayo de 2014.-

El sector asegurador del país impulsará una serie de iniciativas para promover la inclusión de microseguros para la población más vulnerable de México; este proyecto se capitalizará con los recursos del Fondo de Desastres Naturales (Fonden), así lo reveló Recaredo Arias, ex presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS).

Esta serie de iniciativas se estima que podrán ahorrarle al erario 52,000 millones de pesos por accidentes viales, y poco más de 10,500 millones de pesos en seguridad social al año.

“Se dejarían de pagar 36,000 millones de pesos por atención a personas lesionadas o fallecidas a consecuencia de accidentes viales, mientras que, 16,000 millones dejarían de pagar para reparar los daños a bienes”, precisó el ex presidente de la AMIS.

En el marco de la 24 Convención de Aseguradores de México (CAM), precisó que en México no existe una política de protección de accidentes viales, por lo que existe una baja penetración, muestra de ello es que 62% de los accidentes ocurren en 10 países, y México ocupa el séptimo lugar en víctimas mortales por este tipo de percances.

Recaredo Arias indicó que los accidentes viales generan al año 153,685 heridos, 17,102 muertos, y los accidentes provocan pérdidas materiales por 150,000 millones de pesos; ello representa 1.7% del Producto Interno Bruto (PIB).

El costo promedio de un accidente vial es de 24,603 pesos; y sólo uno de cada cuatro autos en el país cuenta con protección de un seguro.

**Preocupa cumplimiento de solvencia II

Mario Vela Berrondo, actual presidente de la Asociación, expuso que una de las preocupaciones para la AMIS es el tiempo en el que tienen que cumplir la nueva ley de seguros, mejor conocida Solvencia II.

“Estamos preocupados por los tiempos pues son cortos para un proyecto tan grande, sin embargo tenemos una constante comunicación con Hacienda y la Comisión Nacional de Seguros y Fianzas (CNSF) para implementar la ley antes de que entre en vigor”, dijo.

En tanto, indicó que los tres pilares a los que la industria aseguradora se debe concentrar es: solides financiera, gobierno corporativo y transparencia en los servicios.

Vela Berrondo mencionó que se están realizando encuestas de trabajo para evaluar el avance del sector en dicha ley, en el que los resultados son progresivos, pero aun falta mucho por hacer en la parte de gobierno corporativo y capital de riesgos.

 

Propone AMIS privilegiar implantación correcta de nueva ley de seguros, y no fechas apremiantes

El Asegurador, edición Número 710, PP. Luis Adrián Vázquez, 16 de mayo, 2014.-

En lo que fue su primera intervención como presidente de la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), Mario Vela Berrondo planteó al Gobierno Federal complementar esquemas de aseguramiento público y privado como en otras partes del mundo para beneficio de la sociedad, así como privilegiar que la implantación de la totalidad de la nueva Ley de Instituciones de Seguros y de Fianzas (LISF) tenga el tiempo suficiente y no apremiante, como el que hoy se tiene previsto.

Vela Berrondo agregó también que, dada la magnitud de los cambios y lo acotado de los tiempos, “creemos que el objetivo más importante debe ser una implantación correcta, y que los tiempos deben dictarse con base en ello”. La razón es especialmente porque hoy tenemos un sector muy bien regulado, solvente y suficientemente capitalizado, por lo que debería existir la urgencia de que impongamos plazos apremiantes, como los que hoy se prescriben.

El funcionario exhortó a evitar que se presenten consecuencias no previstas. “Acordamos con el regulador aumentar la comunicación y la periodicidad de nuestras interacciones para asegurarnos de que esta nueva regulación sea pertinente y tenga tiempos prudentes de implementación.

 

Los seguros que debe tener antes de los 40 años.

El Economista – Valores y Dinero – Pág. 16, Paulina Gómez, 27 de mayo, 2014.-

Cumplir la mayoría de edad, terminar una carrera universitaria, tener el trabajo de sus sueños y convertirse en su propio jefe es una meta anhelada por millones de jóvenes.

Sin embargo, con el paso de los años los seres humanos tienen más responsabilidades, su estilo de vida y patrones de consumo cambian; pues su objetivo es forjar un patrimonio más sólido.

Así, en la universidad muchos jóvenes tienen el deseo de comprar su primer auto, después viene la adquisición de un inmueble (casa o departamento) para poder independizarse.

Y después darle paso a la oportunidad de formar una familia, pagarles a sus hijos una carrera universitaria, y tener un retiro digno y decoroso.

Sonia Sánchez-Escuer, especialista en finanzas personales, consideró que un producto financiero que lo ayudará a cumplir con estos objetivos de vida, en el mediano y largo plazo, es la compra de una póliza de seguro.

La Comisión Nacional de Seguros y Fianzas indicó que en México operan 103 aseguradoras que ofertan diferentes pólizas que se ajustan a sus necesidades y presupuesto.

Agustín Polanco, director de seguros en Banamex, explicó que entre la oferta destacan aquellos que protegen su auto, los que blindan su casa ante desastres naturales y los que cuidan su salud por Gastos Médicos Mayores.

La gama no termina ahí, pues tiene a su alcance pólizas de vida, educativas con componente de ahorro e incluso, seguros dentales.

En la etapa de vida de un ser humano, desde los 20 hasta los 40 años, los tres seguros que no pueden faltarle son: una póliza de auto, Gastos Médicos Mayores, y si usted ya tiene una familia debe, indudablemente, contratar un seguro de vida, precisó Carlos Islas Murguía, director de Promotorías de AXA.

El primero es un seguro de auto

Las familias comienzan a cimentar su patrimonio con la compra de su primer auto; sin embargo, la penetración de esta póliza es muy baja, pues siete de cada 10 coches que circulan en las urbes no cuentan con un seguro.

La Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS) precisó que tener un percance automovilístico trae como consecuencia gastos imprevistos, desequilibrio económico y problemas de orden legal.

Por ejemplo, si usted está involucrado en un accidente, como un atropellamiento, y la persona muere, la cantidad que tendrá que pagar es de 3 millones 880,200 pesos; cifra impagable si no cuenta con un respaldo.

“La cobertura básica que debe tener todo propietario de un automóvil es la cobertura de responsabilidad civil que cubra su auto y daños a terceros”, precisó Islas Murguía.

El costo promedio de un seguro de auto dependerá del modelo de su vehículo, año, especificaciones y tipo de coberturas que desea adquirir.

En lo referente a una póliza de auto, la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef) dio a conocer que 11 aseguradoras del país cubren 92% del mercado.

El segundo, una póliza de gastos médicos mayores

La Condusef explicó que estos seguros son los que cubren la lesión o incapacidad que afecte la integridad personal o la salud del asegurado, ocasionada por un accidente o enfermedad.

En esta clase de pólizas, la aseguradora, mediante el pago de la prima correspondiente, cubre los gastos hospitalarios, atención médica, intervenciones quirúrgicas, alimentos, medicamentos, análisis clínicos, rayos x, entre otros, a los asegurados y, en su caso, a los dependientes económicos cuando así quede convenido al momento de firmar su contrato.

“Para cada plan de seguro hay una cobertura específica, por lo que es conveniente que revise el contenido de su póliza y verifique que la cobertura del plan que contrató cubra sus necesidades”, abundó el organismo.

Ahora bien, las formas en que la aseguradora podrá indemnizarle son: el pago directo en el cual el asegurado sólo paga el deducible y coaseguro y la aseguradora paga directamente al médico u hospital.

También, con un reembolso en el cual el asegurado paga al médico u hospital y después, por medio de una reclamación presentada a la aseguradora, ésta paga al asegurado los gastos que hayan sobrepasado las cantidades del deducible y de su coaseguro.

El tercero, un seguro de vida

El seguro de vida es un producto en el que el pago por parte de la compañía de la suma asegurada del contrato depende del fallecimiento o sobrevivencia del asegurado en un momento determinado.

En este tipo de póliza, el pago de la indemnización no guarda relación con el valor del daño producido por la concurrencia del siniestro, debido a que la persona no es evaluable económicamente.

Rafael Martínez, subdirector de Seguros de Personas del Grupo Nacional Provincial (GNP), explicó que en este tipo de póliza hay ciertos riesgos.

Los cuales debe ser indispensables que los tenga cubiertos desde una temprana edad, como la muerte de la cabeza de familia. El costo final de esta póliza dependerá de su estilo de vida. Pero cuando usted es cabeza de familia, no deberá dudar en contratarla.

No obstante, Agustín Polanco recomendó contratar un seguro que le brinde estabilidad al momento de su jubilación; pocas son las personas que se preocupan en cómo vivirán al momento de su retiro. Aquí podrá contratar desde un seguro educativo hasta pólizas con componente de inversión que permiten optimizar sus recursos; “los seguros son indispensables y si ello implica ajustar su nivel de vida en otros rubros es algo que tendrá que evaluar”.

**41 compañías en el país ofrecen seguros de vida, MetLife México es la de mayor participación.

** 31 Aseguradoras ofrecen pólizas de auto; la de mayor participación en el mercados es Quálitas.

** 42 compañías manejan pólizas de accidentes y enfermedades, destacan; GNP, AXA Seguros y MetLife México.

 

Solo 200 mil casas están aseguradas por voluntad.

Milenio Diario – Negocios – Pág. 29, Braulio Carbajal, 27 de mayo, 2014.-

Menos de 1 por ciento de los hogares tiene un seguro voluntario contra daños, según cifras de la Comisión Nacional para la Protección y Defensa de los Usuarios de Servicios Financieros (Condusef).

De un millón 400 mil viviendas con protección, más de un millón están ligadas a la exigencia de un crédito hipotecario y solo 200 mil lo tienen de forma voluntaria.

Según la Asociación Mexicana de Instituciones de Seguros (AMIS), el porcentaje de hogares asegurados en caso de accidentes o desastres naturales, ya sea de manera obligatoria o voluntaria, apenas supera 5 por ciento.

Fernando Montero, director ejecutivo de autos y riesgo de Mapfre, resaltó que un seguro de casa habitación no es un gasto, sino una inversión, dado que el patrimonio puede dañarse en solo un instante, ya sea por un incendio, un fenómeno natural o hasta por vandalismo.

Una de las características de los créditos hipotecarios que otorga la banca es que cuentan con una cobertura de por lo menos dos seguros básicos, uno de daños y otro de vida; sin embargo, éstos sólo cubren el costo de la hipoteca, Los obligados solo cubren el costo de la hipoteca, no la reconstrucción en caso de percances no la reconstrucción en caso de percances.

No obstante, hay entidades que ofrecen seguros adicionales cuyo costo se encuentra dentro de la mensualidad del préstamo; dichas coberturas están vigentes durante la vida que tenga el crédito y son válidas’ siempre y cuando el titular esté al corriente de sus pagos.

Al respecto, Recaredo Arias, director general de la AMIS, precisó que las pólizas qué tienen créditos ligados, como los de casa habitación, normalmente lo asegurado es el saldo insoluto del crédito, por lo que en caso de siniestro, lo que la institución paga es únicamente dicho monto.

El representante del sector recomendó no quedarse solo con este tipo de coberturas, sino extender la protección de modo que los gastos de reconstrucción de la vivienda y hasta el costo de los contenidos sean cubiertos por la compañía aseguradora.