El reto de la salud incluyente: los mexicanos pagan de su bolsillo la atención médica

Seguro médico incluyente

México enfrenta el reto de la salud incluyente. El gasto que las familias realizan de su bolsillo en atención médica asciende a 43% del gasto total de salud en el país, siendo uno de los porcentajes más altos dentro de los países que pertenecen a la OCDE. Esta cantidad se traduce en 560 mil familias que cada año sufren un quebranto económico al enfrentar los costos de una enfermedad sin el respaldo de un seguro o institución financiera.

Durante la conferencia Salud incluyente, celebrada durante la 30 Convención de Aseguradores el pasado 12 de mayo de 2021, Sofía Belmar, presidenta de la AMIS, dialogó junto a Guillermo Torre, rector de TecSalud, Fátima Masse, directora de Sociedad Incluyente IMCO, y el senador Américo Villarreal, respecto a los retos y necesidades en el sistema de salud tanto público como privado, así como los posibles pasos para contribuir a una salud más incluyente.

Dentro del encuentro, el Senador Américo Villareal informó que México tiene años enfrentando una crisis importante en torno a la saturación en el sistema de salud público, puesto que en el país existe un estimado de una cama por cada mil habitantes, comparado con el promedio de 4.8 camas por cada mil habitantes que se registran en los países pertenecientes a la OCDE, quienes en su mayoría cuentan con un promedio de 3.5 profesionales de la salud, contra los 2.4 médicos y médicas que ejercen en México.

Ante esta carencia de infraestructura y recursos económicos y humanos, el Senador expresó que “es aquí donde se encuentra el reto de la salud privada de nuestro país, que bien podría sumarse y apoyar la demanda en salud en los distintos niveles de atención, viendo ésta no sólo con fines de mercado, aunque se entiende que lo privado debe ser negocio, yo creo que se puede encontrar un equilibrio, una forma de coincidir, de sumar cuando lo que hace falta hoy es salud para la vida”.

Asimismo, Sofía Belmar informó que “aunque 8 de cada 10 mexicanos están afiliados a algún esquema de seguridad social, 40% de éstos acude a servicios privados, por ello, uno de los retos más grandes que tenemos es asegurar la viabilidad financiera del sistema de salud y que las familias cuenten con estrategias de financiamiento”.

 

La realidad del país, en cuanto a salud incluyente, es que aún con la perspectiva de confianza hacia el sector privado, la mayoría de las familias en México, incluyendo las clases más acomodadas, no podrían hacer frente de su bolsillo en una institución privada al gasto que representa una enfermedad crónica o catastrófica a largo plazo, y es justo aquí donde radica la necesidad no sólo de contar con una aseguradora o institución financiera, sino de encontrar la manera de acercar los diversos servicios de salud a la mayor parte de la población.

A este respecto, Guillermo Torres director de TecSalud explicó que “el reto es cómo financiar servicios que no tienen una fuente de financiamiento gubernamental y yo creo que aquí una posibilidad es crear nuevos modelos de afiliación, que sean un poco más económicos, creo que podemos trabajar en el sector privado y las compañías de seguros, para darle volumen a aquellas instituciones que sean eficientes, que den mayor calidad  y definir costos de procedimientos de ambas partes, que permitan un margen operativo”.

Los expertos concluyeron que la alta demanda, los largo tiempos de atención en los servicios públicos y los altos costos de atención médica en el sector privado han sido algunas de las principales limitaciones en el acceso de la población a la salud incluyente y los servicios médicos de calidad. Por lo que ahora, más que nunca, ante un contexto económico, social y sanitario como el actual, garantizar los derechos de los pacientes debe ser una prioridad tanto para el sector público como privado.

“Hay dos lecciones, primeramente, importantísimo mejorar los servicios de atención públicos, porque se ha hecho una promesa, porque se ha hecho una apuesta por un acceso universal a los servicios de salud que no van acompañados con el presupuesto necesario, y segundo, hay que identificar sinergias entre el sector privado y el sector público que nos ayuden a que los pacientes estén mejor”, concluyó Fátima Masse.

Fuente:

30 Convención de Aseguradores AMIS, 12 mayo 2021.